Cultura, ocio y tiempo libre

SSPA presenta la actualización del Mapa 174 para brindarlo a las administraciones y así poder establecer sus políticas frente al reto demográfico

La Red de Áreas Escasamente Pobladas del Sur de Europa ha presentado la reedición del ‘Mapa 174. Zonificación de los municipios españoles sujetos a desventajas demográficas graves y permanentes’ junto con las Diputaciones de las tres provincias con el fin de identificar los municipios que efectivamente padecen dificultades demográficas graves y permanentes y de adoptar medidas eficaces a partir de una zonificación rigurosa.

Soria, Cuenca y Teruel, 8 de junio de 2022. La Red de Áreas Escasamente Pobladas del Sur de Europa vuelve a evidenciar las dificultades demográficas graves y permanentes que sufren las provincias de Cuenca, Soria y Teruel y así queda demostrado tras conocer la reedición del ‘Mapa 174. Zonificación de los municipios españoles sujetos a desventajas demográficas graves y permanentes’, un análisis de la actual situación demográfica que identifica aquellos municipios españoles que, efectivamente, sufren un mayor declive demográfico.

En esta presentación los responsables de las organizaciones empresariales de Cuenca, Soria y Teruel que forman la Red SSPA han estado acompañados por responsables de las Diputaciones provinciales de las tres provincias que han colaborado para que se puedan realizar estos trabajos.

Los autores del mapa han sido, José Antonio Guillén, técnico de la Red SSPA y María Zúñiga, profesora de la Universidad de Zaragoza, Grupo CEOT, IUCA del Departamento de Geografía y Ordenación del Territorio de la Universidad de Zaragoza con el fin de tener un instrumento que sirva para identificar las singularidades de los territorios y así poder tomar las medidas más eficaces y justas.

El mapa parte del enunciado del artículo 174 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea, -Tratado de Lisboa-, donde se destaca que la Unión se propondrá reducir las diferencias entre los niveles de desarrollo de las diversas regiones prestando especial atención a las zonas rurales y a aquellas que padecen desventajas naturales o demográficas graves y permanentes.

Principales conclusiones

  • El 21,9% de los municipios españoles sufren una situación demográfica Muy grave. En Soria, Cuenca y Teruel, las provincias que conforman la red SSPA, este porcentaje alcanza el 58%.
  • Si a la nómina de municipios de España en situación Muy grave añadimos aquellos que se encuentran en situación Grave, el porcentaje asciende al 49%. En el caso de la red SSPA este porcentaje llega al 82,6%.
  • Superficialmente, los municipios en peor situación demográfica suman el 23% del territorio nacional. En el caso de Cuenca, Soria y Teruel, el porcentaje de superficie en una situación demográfica crítica se duplica: 46%.
  • 2.420 municipios españoles (casi el 30% de los totales) disfrutan de una situación demográfica Buena. Son los que tienen mejores condiciones demográficas y socioeconómicas y, a priori, los que mayor capacidad tienen para irradiar desarrollo a su entorno rural. En las provincias de la red SSPA estas localidades sin desventajas demográficas son apenas 33, un paupérrimo 5% del total de los municipios de Soria, Cuenca y Teruel.

Del mismo modo, este estudio señala que, aunque todas las provincias y comunidades autónomas padecen dificultades territoriales de muy diversa índole, éstas no siempre responden a una desventaja demográfica como sucede en las provincias de la red SSPA.

“Story Map” y ejemplos inspiradores

Además de la actualización de los indicadores que permiten la elaboración del mapa, en esta ocasión con datos de 2020, la principal novedad de esta edición es la presentación de los resultados a través de una herramienta interactiva denominada “Story Map”. El objetivo es facilitar la difusión de los resultados a través de los medios digitales, llegando así al conjunto de la sociedad de una forma inmediata y divulgativa.

Otra de las novedades es la inclusión de ejemplos inspiradores de cómo pequeñas localidades de las tres provincias, a pesar de sus, a priori, desventajas demográficas y socioeconómicas, están enfrentándose con éxito a la perdida de población, en muchos casos, aprovechando las oportunidades que les ofrece la escasa densidad de población o su entorno natural. Son ejemplos positivos, casos de éxito de auténtica resiliencia de las sociedades rurales y de cómo, la colaboración público-privada, puede construir un marco de desarrollo socioeconómico y demográfico mucho más eficaz.


Las plataformas recuerdan que la línea está operativa y «si los trenes no circulan, Renfe debería responder ante la Junta»

Estacion-tren-convencional-Yemeda-Cardenete-696x392


El Gobierno renuncia al tren en la España Vaciada y desliza el fin del servicio público (por Luis Garrido)

Estación de Linarejos-Pedroso

Vecinos caminan por la estación de Linarejos-Pedroso.Emilio Fraile

(Artículo publicado en La Opinión de Zamora el  9 de enero de 2022, aquí)

La nueva Estrategia de Movilidad señala un “coste desproporcionado” de las líneas y dice que el transporte no garantiza mantener población

La provincia de Zamora acaba de estrenar la Alta Velocidad, pero puede ir preparándose para el desmantelamiento del resto de sus infraestructuras ferroviarias. El tren no será un elemento vertebrador de la España Vaciada y las obligaciones de servicio público pasarán por un procedimiento de revisión que, previsiblemente, terminará con el cierre de líneas como la Valladolid-Puebla de Sanabria. Así lo dicta, con otras palabras, la Estrategia de Movilidad Segura, Sostenible y Conectada 2030. Un documento que acaba de recibir el visto bueno del Consejo de Ministros y cuya aprobación supone cumplir uno de los hitos pactados con la Comisión Europea para recibir los fondos comunitarios de la recuperación. Es decir, que será de obligado cumplimiento.

La medida propuesta por el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana sobre el futuro ferroviario se carga de un plumazo la declaración de intenciones incluida Estrategia Nacional frente al Reto Demográfico presentada a bombo y platillo a principios de 2021. Aquel documento estrella de la cartera de Teresa Ribera hablaba en su introducción de “la igualdad de derechos y oportunidades en todo el territorio”, pero no se refería, por lo visto, al tren de viajeros.

Y es que, esta Estrategia de Movilidad parte de una premisa difícil de entender para la lucha contra la sangría poblacional. De forma literal, el Ministerio de Movilidad señala que “el desarrollo de infraestructuras de transporte no garantiza que las áreas rurales dejen de perder población”. Y por encima de esto, el documento apunta que “la conectividad no debe identificarse con modos de transporte concretos, menos aun cuando se trata, como el ferrocarril, de modos que para ser eficientes requieren de altas demandas y altas concentraciones de población que no se dan en el ámbito rural”.

El idioma gubernamental, por lo tanto, es el de la eficiencia. Una eficiencia que, como se aclara líneas más abajo, es puramente económica. De hecho, el documento pone negro sobre blanco que el coste de mantenimiento de la infraestructura ferroviaria en las zonas rurales es “elevado y desproporcionado”, algo que unifica a la “inexistencia misma de operadores que aceptan prestar servicios comerciales en estas líneas” y a una “falta de justificación en términos de sostenibilidad”. Palabras que allanan el terreno para la decisión final: “Todo esto hace inviable la solución del ferrocarril para resolver la movilidad en determinados territorios”. Y, por si quedaban dudas, el Gobierno de España aclara que “es esencial centrar el objetivo en dotar soluciones de movilidad ajustadas a las demandas y no aumentar el gasto público en servicios que puedan tener una utilización más limitada”.

Una serie de justificaciones que ponen en el punto de mira a las obligaciones de servicio público y a la premisa de prestar igualdad de servicios a los ciudadanos independientemente de si resultan o no deficitarios desde el punto de vista económico.

“Ridesharing”, “carpooling” o vaya usted andando si no tiene cómo ir

Que alguien le explique al señor de Abejera que mañana cogerá el tren a las 7.43 horas para ir a consulta al Virgen de la Concha que, en un futuro no muy lejano, tendrá que hacer “carsharing”. O “carpooling”. O quizá “ridesharing”. Que se lo expliquen, porque esa es la propuesta del Ministerio de Movilidad para garantizar el transporte en los pueblos de la España Vaciada. En castellano de diccionario, lo que significan esas palabras es “búsquese usted la vida”, aunque con diferencias apreciables. Así, se propone explorar soluciones de movilidad compartida como pueden ser los servicios que pongan a disposición de los usuarios tanto motos como coches de alquiler para cortos periodos de tiempo en múltiples ubicaciones. Esto sería “motosharing” y “carsharing”.

También, se apuesta por servicios de transporte colaborativo que conecten a los pasajeros con los conductores de vehículos registrados para compartir coche en viajes esporádicos o trayectos de larga distancia (“ridesharing”) y servicios para compartir viaje para distancias más cortas y frecuentes, como ir al trabajo (“carpooling”). La vuelta de tuerca es que, además de todo esto, se propone que sean los propios municipios los que faciliten los vehículos a sus vecinos.

Y si esto no sacia la necesidad de transporte de los vecinos, pues que vayan andando, como sugiere la Estrategia al decir que “una línea de trabajo es reforzar la movilidad entre municipios con sendas peatonales y ciclables no solo dirigidas al ocio y al turismo”.


"Repoblemos los pueblos de la España vaciada" (por Gema Abad Ballarín)

Repoblar nuestros pueblos

(Carte del lector publicada en El Periódico, el 6 de julio de 2021, aquí)

Después de leer las noticias, una de ellas me ha causado una gran satisfacción. Una manera de frenar la despoblación y de animar las zonas rurales es haciendo posible que los universitarios se acerquen a ellas. Yo represento a una de esas muchas personas que tuvimos que salir del pueblo para ir a estudiar a ciudades más grandes y que posteriormente nos quedamos a trabajar allí o en otros lugares lejos de nuestra tierra. En mi tiempo hubo un gran éxodo rural que ya había empezado antes y que todavía sigue vigente.

Manuel Castells, ex ministro de Universidades, pretendía repoblar esos núcleos con universitarios que estudien allí la carrera e hiciesen prácticas en esos territorios.

Últimamente, en televisión, he visto algún programa en el que aparecen jóvenes que, a pesar de haber ido a estudiar fuera, quieren regresar a los pueblos y contribuir con sus aspiraciones a rejuvenecerlos. Hace unos días salía el municipio donde nací, al que acudo en vacaciones porque tengo mi casa y mi familia. Descubrí, con sorpresa, que la juventud, algunos con un currículum ligado a las necesidades y potencialidades del territorio, reclaman empleos que les permitan articular un proyecto de vida a largo plazo.

Celebro que la España vaciada sea uno de los temas presentes de la agenda política y que ello vaya unido a una propuesta inteligente que pretende que esos jóvenes, condenados a tener contratos precarios y que han de renunciar a vivir en sus lugares de origen, recuperen la esperanza, al tiempo que devuelven un futuro a los pueblos.

Labordeta, ese gran cantautor aragonés, reflejó en algunos de sus poemas la inmensidad del hueco de la ausencia al abandonar los pueblos. En uno de ellos dice: “Se han marchado ya todos/ y nadie ha vuelto/ para cerrar la puerta”.