Consejo Territorial de Unión Progreso y Democracia de Castilla La Mancha
COMUNICADO DE PRENSA
CUENCA 19 DE ENERO DE 2012
La dependencia energética de España con un porcentaje cercano al 84% de importación y un 16% de autoabastecimiento, la sitúa en el vagón de cola de los países europeos sólo superada por Italia, Portugal o Irlanda.
La pasividad de los alternativos gobiernos de PP y PSOE en este trascendental y sensible asunto, primando en sus tardías decisiones (cuando no la ausencia de ellas), motivos estrictamente electoralistas, ha desembocado en una situación que lejos de buscar el consenso, amenaza con convertirse en una confrontación social de graves consecuencias, a raíz de la decisión de ubicar finalmente, el ATC en Villar de Cañas (Cuenca).
Cuando no prevalece el sentido común en quien gobierna; cuando la desinformación a los ciudadanos facilita una mejor manipulación, es cuando se hace imprescindible exponer con claridad los argumentos en que se ha basado un difícil posicionamiento público.
La alarma social que el delicado tema nuclear genera, es en buena medida provocado por las connotaciones belicistas que de forma habitual, lleva aparejada la energía nuclear. No obstante una sosegada reflexión basada en las aplicaciones civiles de la misma, debería ser suficiente para que los ciudadanos comprendieran mejor el alcance del posicionamiento de UPyD en este delicado asunto.
Hoy por hoy, es impensable prescindir a corto plazo de la energía nuclear. La desmedida dependencia de los carburantes fósiles con las constantes fluctuaciones en el precio del barril de crudo; la inestabilidad geopolítica de bastantes de nuestros proveedores de gas natural, hacen necesaria una decidida apuesta por invertir más en energías renovables que, coexistiendo con las anteriores puedan progresivamente ir sustituyéndolas.
Actualmente, la intensidad energética española, entendida como relación entre energía consumida y PIB producido, es superior a la de la UE. Entre 2000 y 2008, el incremento fue del 17,65%, al 26,3%; como la mayor parte de la energía es importada, la productividad económica es baja.
Apostar por las energías renovables, es apostar por la modernización del modelo productivo. No obstante, el factor económico, más aún en una situación de crisis como la que actualmente atravesamos, es determinante a la hora de considerar decantar la inversión pública por unas u otras.
Así en 2009, las primas a las renovables ascendieron a 6.086 millones de €, el doble que en 2008, y destinado principalmente a las fotovoltáicas que experimentaron un gran incremento, a pesar de suponer solo el 4% de la energía producida.
De ahí que UPyD en materia de Política Energética, siga manteniendo su apuesta por el “establecimiento de un Mix ó cesta energética de producción de energía eléctrica , que permita la estabilidad del sistema de generación, transporte y suministro, y de la cobertura de las puntas de demanda, aplicando criterios medioambientales, de coste y de capacidad técnica. Todas las energías pueden integrarse en este Mix energético nacional, incluyendo las aún poco desarrolladas como la eólica de media potencia y la geotérmica” (punto 112 de nuestro Programa Electoral para el 20N).
Pero mientras estas energías limpias no puedan cubrir todas las demandas de la población, no se podrá prescindir de la energía nuclear, energía que genera residuos de baja, media y alta actividad que están ahí y que la Directiva Europea de Residuos Nucleares adoptada por el Consejo Europeo que entró en vigor en Septiembre de 2011, obliga a cada país a gestionar sus propios residuos.
La ausencia de un ATC en nuestro país, obligó al envío de residuos nucleares a Reino Unido y a Francia, procedentes de las centrales de Garoña y Vandellós I respectivamente. Los primeros, debían haber vuelto a España en 2008; la no existencia de un ATC sigue suponiendo para las arcas públicas 330.000 €/año por los residuos de Garoña.
El almacenamiento de residuos radioactivos españoles en Francia nos cuesta 65.000 euros por día (unos 23 millones al año) desde el 1 de Enero de 2011, ya que su retorno estaba previsto antes de este año.
La complicada situación económica de nuestro país, no permite pues albergar demasiadas esperanzas en un pronto abandono de la energía nuclear a corto ni siquiera a medio plazo. Únicamente el hecho constatado de que en Marzo pasado el conjunto de las renovables cubriera el 42,2% de la demanda de electricidad (aunque algo inferior al mismo período de 2010), permite vislumbrar un horizonte menos pesimista respecto de la gran dependencia energética exterior de nuestro país.
Cuenca, a 19 de Enero de 2012
CELIA-ESTHER CÁMARA GASANZ
RESPONSABLE GESTORA UPyD
CASTILLA LA MANCHA
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