Los activistas de la lucha pacífica tienen todo un arsenal de "armas no violentas" a su disposición. Se han clasificado hasta 198 de ellas, ordenadas en tres grandes categorías: persuasión y protesta no violenta, desobediencia (social, económica y política) e intervención no violenta. En el volumen dos del libro "The politics of nonviolent action", de Gene Sharp, publicado por Porter Sargent (Boston, 1973) se describen y se muestran algunos ejemplos históricos de cada uno de estos métodos (y se pueden consultar en el “Taller de desobediencia civil-Acción directa no violenta, ver aquí).
El acto llevado a cabo por Rogelio Pardo, portavoz del PP en la Diputación Provincial de Cuenca, para protestar por el reparto de fondos destinados a instalaciones deportivas, ha supuesto un “método de intervención económica no violenta”, lejos de componer una acción de “política-espectáculo” , como ha querido calificarla el presidente de aquélla, Juan Ávila, el día 7 de julio y, simultáneamente, negarse –en teoría, pues sus palabras a los medios de comunicación son de una evidencia interpretadora absoluta- a hacer comentarios sobre el encierro que mantuvo desde el día anterior en el palacio de la Diputación Provincial el portavoz del Grupo Popular, mientras aseguró que "los que han decidido avanzar por la línea del espectáculo deben ser los que alimenten el espectáculo, desde luego desde el equipo de Gobierno no vamos a alimentarlo".
Se equivoca Ávila al afirmar que el equipo de Gobierno cree en otra forma de hacer política, “que tiene que ver mucho más con la normalidad del ejercicio de la política y con el normal funcionamiento de las instituciones democráticas”. Y se equivoca porque el enjuiciamiento, repleto de dudas, demuestra que su equipo de gobierno ha actuado sin normalidad, anormalmente, desde el momento en que Pardo se ha encerrado para protestar por lo que ha calificado como un reparto “antidemocrático” de los remanentes del Plan Regional de Instalaciones Deportivas, que han hecho la Diputación de Cuenca y el Gobierno de Castilla-La Mancha.
Según Pardo, de los 107 municipios beneficiados 94 están gobernados por el PSOE y sólo trece por el Partido Popular. En este sentido, Ávila ha cuestionado las apreciaciones de Pardo y ha asegurado que los datos "son absolutamente claros, si se compara el porcentaje de municipios gobernados con uno u otro partido con los porcentajes de dinero que han recibido de un total de 24,5 millones de euros". Los porcentajes "son prácticamente idénticos", ya que el PP gobierna en 94 pueblos (¿casualidad, o mala fe del presidente de la Diputación?, que echa balones fuera con esta cifra), que suponen el 38,80 por ciento de los municipios de la provincia y ha recibido el 38,56 por ciento de los fondos que se han repartido, ha explicado. Aquí se pilla el presidente de medio a medio, que pierde por completo la razón y se la otorga al portavoz popular, porque basta comparar el porcentaje de pueblos con gobierno socialista de entre los que han sido beneficiarios de los fondos: ¡el 87,8 por 100! En la misma línea, los pueblos del PSOE han recibido más del 61% de dichos fondos. El agua no tiene color y los fondos públicos tampoco debería tenerla en un acto administrativo de esta naturaleza.
Asimismo, el presidente de la Diputación conquense ha aseverado que “no hay nada más transparente para tratar cualquier cuestión que celebrar un pleno sobre esa materia”, que ya se celebró el viernes de la semana pasada. Así, recordó que fue un pleno extraordinario, que precisamente había solicitado el Grupo Popular, “con un solo punto en el orden del día, que era hablar sobre la gestión que ha hecho el Consorcio de Instalaciones Deportivas del Plan de Instalaciones Deportivas”. Ávila destacó ante los medios de comunicación que en el pleno estuvieron todos los diputados y esos medios, por lo que reiteró, en relación al encierro de Pardo, que “desde el equipo de Gobierno lo que no vamos a hacer es fomentar la política-espectáculo”. Y sigue... No señor, el encierro de Pardo se anota como una manifestación explícita para que el equipo de Gobierno “reflexione y piense que todos los representantes de los ciudadanos tenemos que tener las mismas oportunidades” gracias a esta iniciativa “que recordaremos en los próximos años como un ejemplo de lo que hay que hacer cuando hay unas injusticias”.
El encierro de 50 horas, durante las que Pardo ha permanecido en el despacho del Grupo Popular en la Diputación de Cuenca, salvo las dos últimas, que ha tenido que asistir al pleno ordinario del mes de julio que ha celebrado el día 8 la corporación,
ha tenido la finalidad de protestar por el citado reparto de los remanentes del Plan Regional de Instalaciones Deportivas, y es consecuente el balance de Rogelio Pardo: “muy positivo, porque hemos contado con dos armas de construcción masiva, que son la razón y la justicia”, armas que han huido del PSOE y de Ávila. En dicha dirección, ha destacado Pardo que “hemos recibido muchísimas muestras de solidaridad, incluso de alcaldes socialistas, también contrarios a la discriminación política y que como no lo quieren para sí tampoco han considerado justo que lo aplicara su Gobierno”. Más aún, Pardo ha añadido que espera que el equipo de Gobierno “reflexione y piense que todos los representantes de los ciudadanos tenemos que tener las mismas oportunidades”, alcanzables también gracias a esta iniciativa “que recordaremos en los próximos años como un ejemplo de lo que hay que hacer cuando hay unas injusticias”.
En definitiva, en el encierro de Pardo ha habido mucho de protesta política directa y nada de folklore antagonista. Si Cuenca quiere una democracia de ciudadanos, antes que actitudes caciquiles mal embastadas, Pardo está más cerca de Francesc de Carreras que Juan Ávila. O si no, lean el artículo de ese profesor que he transcrito en los Aires de La Parra hoy (ver aquí).
Juan Andrés Buedo
jandresito afiliate al PP
Publicado por: ppito | 16/07/09 en 23:03