Mi foto

julio 2009

lun. mar. mié. jue. vie. sáb. dom.
    1 2 3 4 5
6 7 8 9 10 11 12
13 14 15 16 17 18 19
20 21 22 23 24 25 26
27 28 29 30 31    

La Vanguardia de Cuenca

Panorámica electoral 2009

UPyD Cuenca

Aula Electoral

PUBLICAR ARTÍCULO


  • Con independencia de aquellos comentarios ad hoc que cada artículo u opinión puedan suscitar, se publicarán de modo singular e independiente las opiniones de nuestros lectores, remitiendo un correo a la dirección de abajo, poniendo al final del mensaje “PUBLICAR ARTÍCULO”.

Lo Que Nos Une

Últimos libros de J. A. Buedo sobre Cuenca

  • Cuenca 2005. Un recorrido sociológico por la Ciudad
    Para bajar este ensayo del servidor sólo tiene que hacer clic en el Download que figura al pie de este artículo, publicado en Aires de La Parra el 23/05/2006
  • Cuenca en la encrucijada. Repercusiones de ampliación UE
    El Download de esta obra figura al término del artículo "Buen gobierno local y ampliación europea", publicado el 1/12/2005 en Aires de La Parra, desde donde puede bajarse haciendo un clic.
  • Marco Político para la Sociedad de la Información en Cuenca
    Para bajar la obra del servidor sólo tiene que hacer clic en el Download que figura al pie de este artículo, publicado en Aires de La Parra el 26/11/2005
Blog powered by TypePad

12/07/09

¿Bandera nacional no, ikurriñas, sí? ¿Qué esta pasando? (por Miguel Massanet Bosch)

Señores, les ruego que me dispensen por expresarme con tanta contundencia, pero me estoy temiendo que, en esta España de hoy, se esté llegando a una situación que lleva todos los números para convertirse en irreversible si es que, los políticos o aquellos que no lo son y tienen la responsabilidad de salvaguardar el Estado y hacer que se cumpla la Constitución de 1978, no toman medidas inmediatas para atajar esta ola de descomposición de las instituciones, la sociedad y la propia esencia del Estado español. No pasa día sin que se produzca una nueva muestra de como, sólo en cinco años, todo lo que fue el entramado de la economía, la sociedad, las costumbres la ética y la moral de los españoles, como si hubiera planeado sobre España la sombra de un hado maléfico, haya quedado reducido a cenizas, humeantes rescoldos y pestilentes restos de lo que fue una nación unida, próspera, respetada y capaz de controlar a aquellos que siempre han tenido en mente acabar con ella, como venganza por no haberse dejado dominar por ideas foráneas ni falsas promesas utópicas de un sistema igualitario, cuyos resultados hemos tenido ocasión de valorar con la caída del imperio soviético. Es la labor solapada, persistente y sibilinamente concebida de un grupo que tiene claros los fines que pretende alcanzar, sabe de los métodos para conseguirlos y dispone, hoy en día, de una situación privilegiada para poderlos llevar a cabo; con la impunidad que supone ocupar el poder, tener una Oposición entregada y disponer, por añadidura, de la valiosa cooperación de los partidos nacionalistas, con ambiciones independentistas que, con sus continuas exigencias, sus inagotables reclamaciones y sus persistentes retos a la legalidad vigente, constituyen la avanzadilla, la quinta columna y la más eficiente arma para ir socavando, día a día, los muros de la unidad nacional.

Cuando observamos al señor Zapatero mendigar un puesto de observador en el G-8, sobre cuya reunión y resultados lo único que se le ocurre es “alabar la máquina organizativa de Berlusconi” y, de paso, para que se pueda hablar de España y ocultar, a la ciudadanía, su nula influencia en cuanto a aportación de propuestas ingeniosas que aportaran ideas positivas para ser estudiadas por los miembros de la “cumbre”– esta asamblea de ricos, de la que tanto se espera  y que, entre banquete y banquete, tan pocas cosas útiles acuerda –; ha sido prometer otros 500 millones de euros (83.200.000.000 millones de las antiguas pesetas), para destacarse y poder presumir ante sus colegas, si no de inteligencia y de su influencia en el G8, al menos de que España sea uno de los estados europeos que más ayuda aporta a los países pobres ( le faltó decir que: a costa de empobrecer a los españoles y endeudar más a la nación ya de por sí bastante endeudada). Y, encima, se ha deshecho en reverencias, sonrisas y muestras de servilismo hacia cualquiera que le haya querido aguantar,  como si la nación a la que representa fuera el último mono de las naciones europeas. Claro que, tampoco podemos pedir que se nos vea de otra manera, cuando ya nos acusan de la Comisión Europea de que el Ejecutivo español falsea los números del paro, afirmando que España, en mayo de este año, ya estaba en el 18’7%, con 4’4 millones de desempleados; añadiendo que “las perspectivas a largo plazo del mercado laboral siguen siendo pesimistas”. Y ante tan clara advertencia nuestro señor ZP sigue empecinado en oponerse a entrar a saco con la reforma de nuestra arcaica estructura laboral.

Pero es que, señores, aparte de las “hazañas” infumables de nuestro Gobierno en política exterior, sus continuos tropiezos en afrontar la crisis, donde se ha demostrado que no han dado pie con bola en todas las medidas con las que han intentado paliarla; nos encontramos ante hechos de una entidad, una importancia y una ilegalidad tan relevantes como que, en el País Vasco, se haya producido, por parte del PNV y su colección de adláteres separatistas, una verdadera conmoción, una reacción sorprendente y una alarma inusitada cuando se han enterado de que un grupo de militares españoles, al parecer de maniobras, habían cometido el “delito” de ¡desplegar una bandera española en la cumbre del monte Gorbea! Sí, señores, sin exagerar un ápice; porque ha sido tal el enfado del señor Urkullo y sus huestes que, en desagravio, tuvieron que subirse hasta la cruz del monte para limpiar los restos de aire “contaminado y agraviado” por la insignia nacional con el flameo de las ikurriñas vascas. Hasta aquí la anécdota y, hasta aquí podríamos llegar los españoles en cuanto a soportar que, unos cuantos ciudadanos vascos, estos mismos que han sido cómplices, activos y pasivos, de las barbaridades de la ETA, se permitan ofenderse y vilipendiar al símbolo de la unidad patria, a nuestra bandera nacional y a quienes, en uso de su legítimo derecho la hicieron hondear en lo alto del monte para que todos los vascos se enteraran que esta comunidad sigue siendo España.

Y es que, las cosas han llegado a un extremo tal y el gobierno de Zapatero está hundido en una tal crisis de valores, de ideas, de planteamientos antidemocráticos y de mal funcionamiento de sus administraciones que, en esta nación, ya no hay institución que funcione con normalidad ni Estado de Derecho que resista semejantes embestidas de ilegalidad ni ciudadanía que pueda soportar por más tiempo una situación en la que, cada día, se le anuncian nuevas desgracias, nuevos descalabros económicos, nuevas empresas en crisis y despidos, uno tras otro, sin que a esta situación le veamos un momento final, un halito de esperanza que nos confortara de tanta ineptitud y tanto empecinamiento partidista, sin que los que nos gobiernan tengan otro objetivo que quedarse montados en el machito y succionar del Erario público cuanto dinero consigan para enriquecerse antes de que se los saque, a la fuerza si es posible, de aquellos puestos para los que se han demostrad ser inútiles e incompetentes.

Pero las consecuencias de estos hechos, señores, las vemos cuando en Catalunya se queman los retratos de la familia real y no pasa nada; en el País Vasco se rinde homenaje a los etarras y la fiscalía lo permite; en el País Vasco unos militares despliegan la enseña nacional y se les echan encima el PNV y los nacionalistas y, por añadidura ( aunque desde el Ejercito se ha desmentido), parece que a los oficiales que lo hicieron se les han recortado unas retribuciones a las que eran acreedores) y tampoco pasa nada; sin que la señora Chacón haya reaccionado fulminantemente poniendo el grito en el cielo – ya, desde el primer día, dije que tenía la corazonada de que, a esta señora, antimilitarista por si faltara algo, se la puso en este cargo para acabar con lo poco que queda de la milicia ­– ni que la fiscalía haya abierto diligencias contra el señor Urkullo ni que se haya suscitado en los partidos políticos más que algunas frases “ingeniosas” del señor Basagoiti ( que no le comprometen demasiado) y el mutismo generalizado de los otros. ¡Esto, señores, es la España actual! Nadie tiene narices para poner orden, nadie se compromete a defender la separación de poderes y preservar su independencia; parece como si todos los españoles hubieran entrado en trance y hayan renunciado a pensar, a ser conscientes de que, en manos de quienes nos gobiernan, vamos camino de la descomposición total del Estado. Mucho me temo que, por España, es posible que se inicie el nuevo ocaso de Occidente.

 

        Miguel Massanet Bosch

Lo que nos cuesta una foto de ZP (por Antonio Burgos)

(Publicado en ABC, aquí)
 
LAS carretadas de dinero que pagan las revistas del corazón por las exclusivas de la foto de una famosa con las domingas al aire en la playa es media pringá comparada con lo que nos cuesta cada foto de ZP en una cumbre internacional al lado de los grandes líderes del mundo universal y mundial. Como el que avisa no es traidor, ya advertí que, en vista de cómo está la economía patria, convenía poner en la mente de nuestros dirigentes un cartel con aquella advertencia que lucían las ventanillas de los antiguos vagones de la Renfe: «Es peligroso asomarse al exterior». Nos sale carísimo cada vez que nuestros gobernantes se asoman al exterior a espurrear millones.
Después de hartarse de reír con la foto de las señoras de los dirigentes del G-8 junto al Papa (la gorda con un mosquitero negro en lo alto de la cabeza, la otra menos gorda con un visillo a modo de mantilla sin peina), habrá visto usted la imagen de ZP con los grandes de los grandes, con esa carita de satisfacción que se le pone cuando está (¡por fin!) junto a Obama, del que quiere ser clónico, par de niñas incluidas. Es muy peligroso cuando ZP aparece en una de esas fotos, haciendo su gesto habitual de encantado de haberse conocido: juntando en ángulo ambas manos delante de la barriga, como si estuviera haciendo el primer tiempo de saludo de las feministas y llevara hecho el signo de su triángulo para alzar ambos brazos. Nos sale carísimo.
¿Usted sabe cuánto nos ha costado que ZP salga en esa foto de la cumbre de L´Aquila? Foto que por otra parte, con tanto G-8, G-14, G-20 o G-27, ha perdido su carácter de club exclusivo. Con decir que estaba allí hasta Gadafi, o Jesús Quintero disfrazado de Gadafi, que para el caso viene a ser lo mismo... ¿Usted sabe cuánto nos ha costado esta vez la foto? Pues gastos de viaje, estancia, dietas, acompañantes, gasolina, aviones oficiales y otras minucias al margen, muchos millones de euros del ala. A mí, la verdad, estas fotos me recuerdan cada vez más esos Premios a la Excelencia que dan a las empresas... previo pago de su importe y tras la asistencia obligatoria de al menos quince personas, pagando, a la cena de entrega, y que luego, para presumir, ponen en sus productos la foto de una estatuilla una jartá chunga con la leyenda «Premio Marketing Excelence 2009».
Zapatero es igual que esos empresarios con ganas de figurar a los que engañan con premios de peaje. Para poder salir en la foto como si fuera un grande y España una potencia mundial, Zapatero ha tenido que aflojar del ala 500 millones de euros para programas de nutrición infantil. ¿Usted sabe qué son los programas de nutrición infantil? Pues yo se lo diré: una cosa para la que ZP da 500 millones de euros que no son suyos, sino nuestros, lo que le permite salir entre los grandes. Estas dádivas y mercedes son como la millonada que los nuevos ricos han de soltar de cuota de entrada para que los admitan como socios en los clubes sociales más exclusivos de nuestras ciudades. Vamos, como el constructor que se quiere hacer socio de Pineda o de Puerta de Hierro.
Y no queda ahí la cosa. Aparte de 500 millones para biberones de los negritos, como somos una potencia mundial sin déficit alguno, ni parados, y como todo nuestro patrimonio histórico-artístico está perfectamente restaurado, y no hay ruina alguna que salvar en España, nos vamos a gastar 40 o 50 millones de euros más, los que haga falta, en la reconstrucción del fuerte español de L´Aquila, porque es de tiempos de Carlos V. Con una amenaza terrible: un arquitecto español dirigirá la reconstrucción. Me imagino que un arquitecto paniaguado del régimen. Como sea uno que yo sé, que se está cargando el Palacio de San Telmo en Sevilla, van aviados con el fuerte de Carlos V. No lo va reconocer ni Carla Bruni, que es italiana.
Así que vuelvo a insistir: por favor, no viajen más al extranjero. No tenemos posición como para permitirnos el lujo de pagar el liderazgo mundial de ZP a tanto la pieza.

11/07/09

¿Los bancos nos aplicarán interés negativo a nuestros ahorros? (por Miguel Massanet Bosch)

Si quisiéramos hacer un símil metafórico mediante la comparación de un cuerpo humano y la estructura de la sociedad, tal y como está constituida; mediante la comparación de los distintos estratos sociales ocupados por la ciudadanía de acuerdo con su preparación, nivel económico, aptitud para influenciar, estamentos de mando y de gobierno; es muy posible que, en líneas generales, pudiéramos dividir al cuerpo humano por la cintura; a la altura de este pequeño agujerito ( en ocasiones pequeña excrecencia) que nos dejó como recuerdo nuestro nacimiento y  al que, algún listillo, le dio por llamarlo “ombligo”, del latín “umbilicus”, punto medio o centro.

En efecto, podríamos considerar a los gobernantes, los grandes capitalistas, los banqueros y las grandes figuras de la ciencia, las letras, la música y la economía, es decir los círculos del poder, de las altas finanzas, de la élite los que podrían irse repartiendo las partes “nobles” del cuerpo, empezando por el supremo rector, el cerebro, que quedaría reservado a los grandes sabios ( difícilmente encontraríamos alojo a los políticos en este círculo de excelencia, debido a sus evidentes carencias intelectuales). En el pecho, en la masa de músculos pectorales, probablemente, podríamos incluir a los políticos, estos seres que tan amigos son de sacar el idem a la menor ocasión que se les presenta y, en el estómago, a los grandes capitalistas y gestores de multinacionales siempre tan propicios a hartarse a costa de aquellos a los que arrastran a consumir a manos llenas, lo precisen o no. Toda esta parte, de la cabeza al torso, incluidos, como anexo menos exquisito, los identificados con el estómago. Podríamos decir que esta formada por esa parte de la sociedad que tiene la virtud de salir siempre indemne de cualquier tipo de crisis, sea ésta de valores, de principios (sentimientos de los que suelen carecer) o económicos; por disponer de medios para evitar tropezarse con ellos; por ejemplo: son los que menos impuestos pagan, debido a que gozan de los mejores asesores, conocen los medios para evitar ser “cazados por Hacienda” y saben a la perfección el intríngulis de las sociedades interpuestas, el meollo de este cordero.

¡Ah!, pero otro gallo les canta a los de ombligo para abajo. Los que rondamos en la órbita de las partes pudendas, de los lugares más peludos y peliagudos de nuestra anatomía; pues somos aquellos que tenemos que apechugar con los desechos, las heces que provienen de los privilegiados de la fortuna, de las partes reservadas a ellos. Tanto los obreros como la “sufrida” clase media, deberemos ser los que aguardamos indefensos, siempre en primera fila, los estoconazos que la existencia nos tiene deparados y de los cuales no nos podemos librar, ya que no existe un pararrayos específico para que podamos evitar que nos muelan a palos las espaldas, tanto físicas como laborales o, incluso, sentimentales. Así, cuando llega esta crisis, que el Gobierno negó que iba a venir, nos encontramos con la sorpresa de que, para los de la parte de la cabeza y el torso, es evidente que no les ha llegado, al menos no parece que les influya de forma especial; porque continúan imperturbables, viviendo en grande y ocupándose de decirnos, a los de la “parte baja”, cómo nos tenemos que estrechar el cinturón para que no notemos tanto las protestas de nuestros estómagos vacíos.

Veamos, que yo recuerde, siempre se ha alabado a las personas hormiguita. Sí señores, nuestros abuelos y padres intentaron inculcarnos que trabajado fuerte, que esmerándonos en educarnos estudiando y que con sacrificio y esfuerzo nos deberíamos ganar las habichuelas. El “ahorro” siempre fue la palabra mágica que separaba al malgastador, “hijo pródigo”, tarambana y mujeriego, del trabajador honrado, comedido en el gasto, buen administrador de sus bienes y que había sido capaz de guardar “un rinconcito”, unos ahorrillos con los que asegurarse la vejez y, si daba para algo más, para que los hijos se beneficiaran de ello. Ahora, por si el impuesto de Sucesiones no bastara, en los lugares en los que todavía perdura este sistema de robo a mano armada; se están corriendo voces por los mentideros de la economía mundial respecto a que, a algunos de estos “cerebros privilegiados” que ocupan el cerebro en este robot que hemos fabricado, se les está ocurriendo que la recesión se ha producido, no porque los bancos capitalistas se dedicaran a “forrarse” por medio de las hipotecas “basura” y que, fruto de esta estafa, todo el sistema financiero se haya puesto en cuestión con la graves repercusiones que ello ha causado a la economía mundial, que ya se calcula que ha sufrido una caída de un 40%; sino que, la culpa de que persista la recesión la tenemos los ciudadanos de a pie, ¿por qué? se preguntarán ustedes irritados. Pues, señores, porque no gastamos más, porque no queremos quedarnos sin un chavo, porque no nos fiamos ni de nuestras madres, cuando se trata de gastar un euro.

Pero no se preocupen porque ellos tienen la solución para que seamos nosotros, recuerden, los de la parte baja del cuerpo, los que continuemos pagando, como ya es habitual que ocurra, la parte del león. La forma, pues muy sencilla o quizá no tanto; pero, si he conseguido entender lo que he leído al respeto, se trata de que los bancos,en vez de retribuir el dinero que depositemos en sus cuentas ¡nos cobren por ello! Los americanos opinan que un interés negativo de un 5% estaría bien; otros son más modestos y pude que empezaran con un 0’25%. La finalidad es, evidentemente, sibilina. Se trata de que no nos convenga tener el dinero invertido en cuentas de ahorro y nos lo gastemos; si lo gastamos consumiremos más, si consumimos más las empresas podrán producir más y así siguiendo y ‘tutti contenti!. Pero ¿qué pasará si nos quedamos sin ahorros? Pues que quedaremos en manos del Estado y los despilfarradores habrán sido los listos en este juego y los ahorradores los perdedores. Por eso, el señor Krugman, premio Nóbel de economía, le recomendó, el 2002, al señor Alan Greenspan del la FED, que hiciera algo inaudito:¡ crear una gran burbuja inmobiliaria para combatir la recesión económica que vivía los EE.UU tras el estallido de la burbuja “puntocom”¡

Para entendernos: a más inflación menos vale el dinero y el poder adquisitivo de los ciudadanos baja puesto que la mayoría de ellos dependen de un salario poco flexible y todavía menos adaptable a la inflación; a medida que aumentara el precio de los artículos de consumo se verían obligados a gastar más parte de su salario en la adquisición de artículos básicos y menos se podría destinar al ahorro. Resultado: más demanda, más margen para las empresas, más peticiones de trabajadores y más, sólo en apariencia, bienestar. A cambio, las clases obreras y medias se ven obligadas a acortar su nivel de vida porque no pueden seguir el ritmo que les marca la inflación y, sus retribuciones o salarios, nunca llegan a ajustarse al nuevo valor del dinero porque cuando, sea por Convenios Colectivos u otros medios se les compensa algo la inflación, siempre es a tiro pasado y nunca, por supuesto, la cantidad que perciben alcanza a la inflación real. Si señores, estas medidas ya están siendo estudiadas a nivel de los grandes economistas, pero hay más, algo infinitamente peor para el ciudadano medio y de lo que, si me lo permiten, hablaremos más adelanta: la posible eliminación del dinero en metálico,¿qué es algo inverosímil? No se lo crean, porque está a la vuelta de la esquina y, de hecho, en el Japón ya se lo están tomando en serio.

 

              Miguel Massanet Bosch

El Leviatán catalán (por Emilio J. González)

EmilioJ.González Emilio J. González (Publicado en Libertad Digital, aquí)

"El nuevo modelo de financiación autonómica responde a las necesidades crecientes de la Generalitat de Cataluña de alimentar el Leviatán que ella misma ha ido creando. Sin embargo, ese es su problema y el resto de España no tiene por qué pagarlo."

Entre los muchos errores en política económica que está cometiendo el presidente del Gobierno, uno de los más serios puede ser su empeño en aprobar un nuevo sistema de financiación autonómica para tratar de contentar a los catalanes. Después de haber dado el visto bueno al Estatut, con esa cláusula por la cual el Estado tiene que destinar a Cataluña el mismo porcentaje de las inversiones públicas que representa el PIB catalán respecto del conjunto de la economía nacional, Zapatero quiso dar marcha atrás, presionado por los barones regionales de su partido y entonces se sacó de la manga un nuevo sistema de financiación autonómica. De esta forma, ZP se convirtió en prisionero de sus propias acciones y ahora no se atreve a incumplir nuevamente su palabra ante el temor de ruptura del PSC con el PSOE. De ahí que lo que Zapatero pretende poner sobre la mesa es un plan que ofrece un poco de dinero a casi todos para tratar de mitigar el hecho de que Cataluña, una de las regiones más ricas de España, se va a llevar la parte del león.

Basta este motivo para decir ‘no’ al nuevo sistema de financiación autonómica porque, con esa filosofía de fondo, rompe principios tan elementales y tan fundamentales para la cohesión de la Nación española como la solidaridad interterritorial. Conforme con él, aquellas regiones más pobres y atrasadas teóricamente son las que deben recibir más ayuda del Estado. Sin embargo, Zapatero va hacer justo lo contrario y va a dar más dinero a quien tiene más, lo cual es ilógico para un partido que se dice socialista y que pretende buscar la igualdad. Pues lo que va hacer es consagrar y ampliar las desigualdades entre regiones.

Cataluña tiene el gasto público por habitante más alto de toda España, un dinero que, en muchos casos, no se ha empleado precisamente en mejorar el bienestar de los ciudadanos a través, por ejemplo, de la ampliación y modernización de las infraestructuras públicas, como viene haciendo Madrid desde hace años con sus presupuestos. Por el contrario, los distintos Ejecutivos catalanes están dilapidando sus recursos en cosas tan absurdas como abrir embajadas por todo el mundo o comprar Spanair, una compañía aérea en quiebra, con tal de tener una aerolínea de bandera catalana, cueste lo que cueste porque de una u otra forma ya lo pagará el resto de España, cuando no a potenciar el clientelismo político. A ello se suma que la política de inmersión lingüística y los pasos hacia el separatismo que está dando el tripartito catalán están echando a las empresas de la región, con lo que Cataluña está recaudando menos impuestos de lo que esperaba y gastando mucho más de lo que se puede permitir. Lo lógico en estas circunstancias sería que la Generalitat se dejara de hacer tonterías y recortara sus gastos para poder equilibrar sus cuentas. Pero Montilla, Carod Rovira y demás no están por la labor y quieren más y más dinero para alimentar al insaciable Leviatán catalán, que nunca tiene bastante.

Como argumento para justificar su posición alegan que durante los años de Gobierno del PP se invirtió más en Madrid que en Cataluña, olvidando que mientras el Estado construía autopistas en territorio catalán y modernizaba Barcelona de cara a las Olimpiadas del 92 donde no invertía era en Madrid. De la misma forma olvidan que buena parte de la ampliación y modernización de la red de infraestructuras madrileña está financiándose con el presupuesto autonómico, no con fondos estatales. La Generalitat debería hacer lo mismo y, si no cuenta con recursos suficientes para ello, entonces que redefina sus prioridades de gasto, o que suba los impuestos a los catalanes o, simplemente, que entienda que no se puede tirar el y pretender, al mismo tiempo, disfrutar de infraestructuras mejores porque no hay recursos suficientes. Por ello también hay que decir ‘no’ al nuevo modelo de financiación autonómica.

Por último, hay un tercer elemento de suma importancia a tener en cuenta. Estamos inmersos en la que posiblemente es la crisis económica más grave de la historia moderna española, que está disparando el déficit presupuestario y la deuda pública, en parte por la propia crisis, en parte por la mala gestión de la misma que está llevando a cabo Zapatero. En estas circunstancias, hay que apretarse el cinturón. Sin embargo, las autonomías no están por la labor y dicen que lo haga el Estado. La salida de la crisis, empero, compete a todos los niveles de la Administración, autonomías incluidas. Por ello, ese dinero debería destinarse a reducir el déficit y la deuda, o a bajar impuestos, en lugar de transferirlo a unos Ejecutivos regionales insolidarios que van a malgastarlo, al tiempo que, con ello, van a impedir que desde el Estado puedan llevarse a cabo políticas de alcance nacional para combatir la crisis.

El nuevo modelo de financiación autonómica, en resumen, responde a las necesidades crecientes de la Generalitat de Cataluña de alimentar el Leviatán que ella misma ha ido creando a lo largo del tiempo. Sin embargo, ese es su problema y el resto de España no tiene por qué pagarlo.

Zapatero se pliega a Montilla en la financiación y a ERC todavía le parece poco

El PP votará en contra del modelo, por hurtarle información y dejarlo al margen
 
 
Vega,mt
Javier Arenas: «Es un gran ejemplo de oscurantismo y falta de transparencia»
La bilateralidad con Cataluña en la negociación del nuevo modelo de financiación autonómica, que ha aplicado el Gobierno de Rodríguez Zapatero en la recta final de la negociación, ha merecido la dura crítica del vicesecretario de Política Autonómica y Local del Partido Popular, Javier Arenas.
Al dirigente popular no le duelen prendas a la hora de afirmar a ABC que «esta negociación es un gran ejemplo de oscurantismo y falta de transparencia» y denunciar que «el Gobierno no ha negociado nada con el Partido Popular. Ni siquiera sabemos el coste total de la renovación del sistema».
A pocos días de celebrarse la reunión del Consejo de Política Fiscal y Financiera, las Comunidades del PP están al margen de la negociación, o mejor dicho del hilo directo que mantienen el presidente Montilla y el consejero Castells con Rodríguez Zapatero y Salgado. Por ello, Arenas subraya que «nunca ha habido una financiación autonómica en la que, unos días antes, las Comunidades Autónomas no conozcan el modelo«. Igualmente, se lamenta de que el Gobierno socialista no haya querido «ni dialogar ni negociar con el principal partido de la oposición. La financiación autonómica es un asunto de Estado y, como tal, debe intentarse un consenso entre los dos principales partidos».
En relación con la situación en que se queda Andalucía, si finalmente recibe entre 1.300 y 1.700 millones de euros, Arenas lo calificó como «un escándalo monumental». Para el presidente de los populares andaluces, todo lo que sea que Andalucía quede por debajo de lo que reciba Cataluña será una derrota.
Zapatero ha incumplido el principio de multilateralidad que prometió para la negociación con las 17 Comunidades autónomas del nuevo modelo de financiación.Las reuniones y citas de los ministros Manuel Chaves y Elena Salgado con los presidentes y consejeros autonómicas eran eso, amagos para intentar hacer ver que a todos se les tenía en cuenta. Al final, la negociación se está cerrando a golpe de telefonazo entre Zapatero y Montilla y reuniones semiclandestinas entre Salgado y el consejero Antoni Castells.
Aquí quien impone el modelo es Cataluña y el resto de las Comunidades autónomas asisten como convidados de piedra a una función en la que los teléfonos echan humo, pero ellas ni siquiera pueden participar de la fogata. Mientras que los contactos con Cataluña son continuos, con las Comunidades del PP son nulos, en lo que se refiere a negociar la cifra que recibirán. Cataluña sí sabe que, al menos recibirá 3.100 millones; el resto no sabe nada.
ERC bloquea el pacto
ERC, sin embargo, mantuvo ayer el bloqueo al acuerdo prácticamente cerrado la noche de jueves entre Castells y Salgado y anunció —tras una tensa reunión de su ejecutiva— que no aceptará nada por debajo de los 3.800 millones de euros que el líder independentista Joan Puigcercós fijó el lunes como mínimo.
Horas antes, Castells había matizado que la negociación seguía abierta, a la espera de reunirse con los líderes independentistas para conseguir su apoyo al modelo pactado. Pero no lo consiguió, de modo que ahora los socialistas catalanes se ven ante la disyuntiva de aceptar la propuesta de Zapatero y forzar la ruptura del tripartito o seguir presionando al Gobierno para satisfacer a sus socios, informa Iva Anguera.
Cataluña marca la pauta
Esta situación en la que Cataluña marca el modelo, al margen de las demás, ha llevado al PP a anunciar que «no habrá apoyo» parlamentario al proyecto de ley que se tramitará en su día en el Congreso, según lo anunciado ayer por el portavoz económico, Cristobal Montoro. En lo que se refiere a la reunión del Consejo de Política Fiscal y Financiera, que podría ser el 15 o el 16, según adelantó ayer la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, al responsable económico «le extraña» que las Comunidades del PP le den su apoyo, ya que asegura que «no cabe ninguna consigna». Montoro no descarta que, debido a la caída de los ingresos tributarios, es posible que algunos presidentes decidan mantenerse dentro del actual modelo y «cojan» los recursos adicionales del nuevo, dentro de una negociación unilateral en las comisiones mixtas de transferencias.
El «oscurantismo» en esta negociación ha llenado de malestar a las Comunidades. Desde Galicia, el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, rompió su tono moderado y aseguró que «estamos viendo un espectáculo lamentable» y calificó de «deslealtad» la negociación bilateral con Cataluña. El presidente mostró su rechazo a que «con el dinero de todos» Cataluña vaya a recibir el 33 por ciento de los fondos, «espero que el resto de los presidentes autonómicos no admitan que todas las Comunidades se queden en segundo plano viendo como se reparte el dinero de todos entre el Gobierno de España y de Cataluña», informa José Luis Jiménez. Valencia no se queda atrás. El vicepresidente económico de la Generalidad, Gerardo Camps, afirmó que si Cataluña recibe 3.100 millones, a Valencia le corresponden 1.900, informan M. Conejos y A. Caparros.
Zapatero, a kilómetros de distancia de la polémica, en L´Aquila (Italia), bromeó diciendo que, después del año de retraso,el trabajo del Ejecutivo merece un sobresaliente «cum laude», informa G.Sanz.

La ignorancia catalana quiere desconocer España

 Desaprender España

TOMÁS CUESTA (Publicado en ABC, aquí)

NO les falta razón a aquellos que proclaman que, hoy por hoy, «a hores d´ara», el catalán anda pachucho, tirando a agonizante. El «vaso de agua clara» (Pemán «dixit») del que bebieron Riba y Pla, el inmenso Carner y el mundano Sagarra, se ha convertido en una jerigonza turbia que infaman al unísono los medios de comunicación de mesas (no de masas, puesto que se sustentan, pitas, pitas, a costa de las dádivas) y la reala intonsa de los politicastros. Por no mentar a los supuestos portavoces de una «sociedad civil» de pega que es, en realidad, de paga. O a los pigmeos que emborronan la estafilla literaria. El catalán -que siguió siendo una lengua de cultura a contrapelo del régimen de Franco- ahora es un aval de adhesión inquebrantable ante los que gestionan el cupo de poltronas y la plantilla de sumisos funcionarios. Cualquiera puede llegar a «president» (ahí tienen a Montilla, que es un ejemplo irrefutable) sin saber si la utilización del partitivo es una herencia del bantú o del occitano. Por contra, los que aspiran a una plaza de ordenanza, tienen que ser capaces de salir a la pizarra a dar cuenta del cómo, el cuándo y el porqué las vocales son abiertas o «tancadas».
En cualquier caso, el objetivo de la funesta Ley de Educación que viola a conciencia (de hoz y coz, «pel devant i pel darrera», por detrás y por delante) los derechos que asisten a los ciudadanos, no es remediar la decadencia del idioma vernáculo a costa de arruinar el castellano. Lo que persigue es transformar en zombis (o en robots; cualquier inversión en I+D está justificada) a las generaciones venideras. Formatear la respuesta emocional de los votantes del mañana. De ahí, que con independencia del pedigrí de cada cual y de que haya venido al mundo en Mollerusa o en Córdoba la llana, todos quienes atracan -¡y vaya que si atracan!- en el embarcadero de la Plaza de Sant Jaume pretendan liquidar la libertad administrando ideología en vena y filología en cápsulas. «Per collons» y por las bravas, que nadie se llame a engaño. Lo esencial es que la identidad se vea reforzada y no contaminar la estupidez de «casa nostra» con inopias foráneas. A fin de cuentas, y aunque Rodríguez Zapatero se esfuerce en abolir las diferencias entre los zotes de solemnidad y los molondros carentes de pompa y circunstancia, en el terreno de las aulas todavía hay clases. «Els joves catalans», dentro de pocos años, tendrán el privilegio de ser analfabetos redoblados. Ni podrán descifrar un soneto de Foix («Sol, i de dol, i amb vetusta gonella...»), ni sabrán qué demontre significa diantre. ¡Analfabetos redoblados, casi nada! En Extremadura, en cambio, deberán conformarse con el título de analfabetos redomados. Y aún nos deberían dar las gracias.
Si es cierto que el catalán se encuentra en baja forma también es obvio que la burricie a espuertas y la ignorancia a saco no le ayudarán a superar el trance. En cuanto a la campaña de depuración lingüística que promueven Montilla y sus secuaces, es un empeño estéril, amén de una falacia. Lo que corre peligro en Cataluña no es el español, que se defiende solo, sino la propia España. Fomentar el rencor, falsificar la historia, atizar el desdén, minar la tolerancia... O sea, aprender de cabo a rabo a desaprender España. Asignatura obligatoria -obligadísima- pese a que no aparezca en los temarios.

10/07/09

Rosa Diez no debe descuidar su espalda (por Miguel Massanet Bosch)

Hoy, con su permiso, voy a comentar algo que, en principio, no me compete hacerlo puesto que ni soy afiliado al partido UPyD ni conozco de él más que las obviedades que uno ha podido ir leyendo en la prensa. Pero, como no soy más que un mero espectador de la política, un ciudadano de a pie que, como la mayoría de ellos, sólo está preocupado por el día de mañana, aterrado ante la perspectiva de que el PSOE del señora Zapatero siga gobernándonos in aeternum o sea, si me permiten el segundo latinajo, algo ad nauseam; y, por añadidura, perplejo, desilusionado, asqueado e irritado por este nuevo PP que nos ha fabricado el señora Rajoy, en el que, al parecer, como suele suceder con todos aquellos que reniegan de sus  raíces y pretenden enmendar la plana, por simple ego personal, a aquellos que hicieron un excelente trabajo en etapas anteriores; está dando vueltas en un torbellino en el que uno duda de si la corriente que impulsa hacia el vórtice, léase como descomposición, está impulsada con más vigor por la ineptitud de su directiva, por el endiosamiento de su Director o por la imbecilidad de esta deriva hacia el “centro”, que uno no sabe si se refiere al centro de los nacionalismos ( al que tiende la señora Alicia Camacho) o al centro de la corrupción ( al que parece que han querido contribuir algunos de sus más preclaros miembros) o al del despiste más absoluto ( en esta ocasión a cargo de la pija señora Saenz de Santa María), en fin, que, como es habitual en mí, ya me he ido por las ramas de este frondoso árbol de la política y debo regresar al punto de partida, si es que quiero hacerme entender; así pues, como iba diciendo en mi calidad de mero ciudadano, me puedo permitir algunas licencias que espero se me sepan perdonar en aras de su probada paciencia.

El caso es que, a mí, la señora Rosa Diez me cae bien. Le tengo un gran respeto porque, siendo mujer, ha tenido los redaños necesarios para plantarle cara al PSOE cuando éste ramoneaba con ETA y con los nacionalismos radicales vascos y catalanes, defendiendo con uñas y dientes la unidad de España y la integridad de nuestra Constitución, hoy en día tan maltratada por los políticos y en peligro de serlo aún más por el TC que, o mucho me equivoco, o está pariendo una resolución salomónica en el caso del famoso Estatut catalán que, como todas las cosas mal hechas, no contentará ni a tirios ni a troyanos. Por si esto no bastara, sacando fuerzas de flaqueza ha levantado, de la nada, un partido que va en auge, lo que tampoco es moco de pavo. Hasta creo que, en su blog, han tenido la amabilidad de reproducir algunos de mis artículos, de los que he publicado en el blog de mi amigo J.A. Buedo, Aires de La Parra. Que les voy a decir, yo veo a esta señora como la encarnación de una nueva Agustina de Aragón representando la raza y españolidad ibérica.

Ahora bien, como suele ocurrir, hay puntos de su filosofía, hay lagunas en sus ideas y puntos negros en algunos de sus planteamientos que creo que están impidiendo que una gran masa de votantes que, en estos momentos, navegan en el piélago de la desconfianza, inmersos en dudas e incapaces de encontrar, en los actuales partidos políticos, un asidero firme al que agarrarse; que, estando de acuerdo en un 80% con el ideario de UPyD (¿por qué diablos le intercalaron la dichosa “y”?), sin embargo, se ven frenados por algunos temas que no por ser puntuales son baladíes. Por ejemplo,¿qué necesidad tiene el partido de la señora Diez de participar activamente en este circo mediático de colorines, formado por todos aquellos que se han decidido a abandonar los armarios para irrumpir como “locas” desatadas en una sociedad de heterosexuales? que, aún estando dispuestos a admitir que cada cual haga de su capa un sayo, les revienta a muchos ciudadanos que una serie de irresponsables, disfrazados de horteras y profiriendo palabras soeces, se adueñen de las calles de las ciudades, proclamando un más que discutible “orgullo gay”, con la única finalidad de intentar, en una revancha absurda, fregar por los morros de aquellos que no lo son, el hecho de que se les hayan otorgado unos derechos, a los que sin duda debían ser merecedores y, otros, no obstante, en los que los políticos se han pasado creando, innecesariamente, controversias y situaciones legales de una complicación que es muy posible no supieran prever cuando promulgaron la ley.

Otro tema delicado, un tema en el que muchos miembros descontentos con el PP son especialmente sensibles: es el del aborto. No pido a la señora Diez que abjure de sus ideas personales sobre tan delicado tema, ni tan siquiera le pediría que se opusiera a dicha práctica aunque yo, como católico, no puedo transigir con ella; ahora bien, de una postura pasiva, de conservar la ley del Aborto en la forma actual, perfeccionando el supuesto en el que dicha práctica se ha convertido en un coladero para abortar, que es aquel que permite su práctica cuando la salud física o “mental” de la madre pueda estar en peligro; se podría mantener una concepción menos radical, un planteamiento más, permítaseme el término, “ecléctico” sobre dicha materia que quizá permitiera, a quienes nos oponemos frontalmente a que la libertad de la mujer le permita renegar de sus actos y abortar en cualquier caso, de modo que pudiéramos pensar que la postura del partido, que dirige la señora Diez, no significara la patente de corso para que cada mujer pudiera abortar por mero capricho, comodidad o antojo sin limitación legal alguna.

Yo no soy nadie para dar consejos ni, mucho menos, para entrometerme en lo que se puede considerar como el meollo de cualquier formación, sea política o de otro estilo, pero pienso que, a la señora Rosa Diez, si bien ha hecho la parte más difícil, que ha sido levantar un partido, como ya he dicho, de la nada; ahora le queda una fase no menos importante que consiste en asentarlo, marcar prioridades, establecer funciones y, sobre todo, imponer la autoridad dentro de él; de modo que no le debe temblar el pulso cuando se trate de quitarse de encima a todos aquellos que se puedan haberse valido de su carisma personal y de sus vis política para crear UPyD y lanzarlo al ruedo electoral y, ahora, cuando el trabajo ya está hecho, pretendan conseguir su cuota de poder o, incluso, descabalgarla del puesto que se ha ganado a pulso.

Manú, para los hindúes, es el equivalente a lo que para los cristianos podría ser Noe, el del diluvio, el que se salvó de morir ahogado dentro de la famosa Arca; sin embargo Manú tuvo más sentido práctico que Noé, que tuvo que cargar en su nave con una pareja de cada especie de animales vivientes; porque, si la leyenda no nos engaña, el señor Manú se conformó con una técnica de actualidad, o sea, llevarse el semen de cada especie para así, una vez a salvo en tierra firme, poder reproducirlas ( más vale no entrar en detalles de cómo consiguió sacar el semen de una hormiga porque, seguramente, sería harto difícil).En todo caso, parece que una traducción de la palabra Manú pudiera ser “sabio” y, por eso, me voy a referir a sus leyes y, en particular a aquella que dice: “Sólo por temor al palo se contenta cada cual en el disfrute de lo que le corresponde”. Evidentemente, tonto no era nuestro amigo Manú.

 

               Miguel Massanet Bosch

El oligopolio no hace vacaciones (por Carlos Martínez Gorriarán)

Carlos Martínez Gorriarán, responsable de Comunicación y Programa de UPyD, (Publicado en UPyD, aquí)

El miércoles 8 hubo pleno extraordinario del Congreso de los Diputados con dos puntos estrella: la ley para salvar a las Cajas de Ahorro en dificultades (FROB), y la Ley de Financiación de CRTVE. Los plenos extraordinarios sólo se convocan por razones de urgencia legislativa, como era el caso. Por eso mismo sorprende, o mejor dicho debería sorprender porque no hay sorpresa alguna, el escasísimo tratamiento informativo que ha merecido. Claro que este desinterés tiene su explicación. Para resumir, digamos que las dos leyes, a ventilar a toda prisa y con el menor debate público posible, son vitales para el futuro del oligopolio que nos pastorea. Se trata del oligopolio formado por los partidos políticos tradicionales y sus asociados, grandes grupos de comunicación y poderes financieros.

1 – El FROB: es un plan para salvar a las Cajas de Ahorro en situación de insolvencia debido, sobre todo, a que participaron con riesgo excesivo en la aventura del ladrillazo y el boom inmobiliario, que financiaron con tanta largueza como temeridad. Las últimas reforzadas por los intereses cruzados de constructores y promotores inmobiliarios, políticos implicados en planes urbanísticos y sus respectivos partidos –que controlan las Cajas de Ahorro de fundación pública-, y medios de comunicación locales (financiados también en buena parte por esas mismas Cajas de Ahorro ahora en crisis). Desde luego, no es posible dejar que esas Cajas se hundan porque los más inocentes –muchísimos pequeños impositores, sobre todo- pagarían el pato, y por partida doble: perdiendo sus ahorros, y pagando otra vez de sus impuestos el inevitable saneamiento de la entidad. Lo razonable sería sanear esas Cajas uniéndolas a otras más solventes, sólidas y mejor gestionadas. El problema es que los partidos políticos y los poderes autonómicos se oponen a fusiones que no puedan controlar, por ejemplo los de una Caja andaluza con otra murciana, o una catalana con otra aragonesa. La solución es el FROB: el saneamiento de las Cajas salvará los intereses creados de la clase política autonómica gracias a la inversión del Estado, que pondrá el dinero –aumentando la deuda pública y empeorando por tanto la crisis-, mientras las CCAA ponen el veto a las fusiones que no interesen a sus gobernantes. A favor, PSOE y PP. ¿Extraño, verdad?

2 – Financiación de la CRTVE: de lo que se trata es de liquidar a TVE como un servicio público, manteniendo el cadáver insepulto, en beneficio de los grandes grupos propietarios de las teles privadas, y especialmente de PRISA, implicada en la arriesgada fusión de Cuatro y La Sexta, sólo viable si la nueva Cuatro-Sexta (¿La Décima?) consigue el nutritivo aporte de la publicidad despojada a TVE. Que tampoco podrá disputar a las privadas la emisión de series de éxito, grandes eventos deportivos y películas de estreno. Para compensar, emitirá más ruedas de prensa de María Teresa Fernández de la Vega, para general edificación y aprendizaje, y también de Soraya Sáez de Santamaría, a fin de salvaguardar el pluralismo político. En resumidas cuentas, las teles de los amigos del PSOE y el PP se llevan el pastel, saneando las cuentas de resultados de grandes grupos de comunicación con graves problemas (también por las pérdidas de los grandes periódicos). Pero, ¿quién pagará esta operación?: pues nosotros, los contribuyentes, que pagaremos una parte vía Presupuestos Generales del Estado, y otra parte vía impuestos indirectos –toma ya política progresista de izquierda y no intervencionismo liberal- en forma de subida de tarifas de la telefonía móvil y conexión a internet, si es que Europa no lo impide, como al parecer está a punto de impedir en Francia (la Ley Sarkozy de TV, que vulnera varias normativas europeas, es la fuente que plagia esta chapuza).

Ahora es más fácil de entender por qué los medios de comunicación han dedicado tan poco tiempo a informar de dos leyes fundamentales para su propio porvenir pero que, bien explicadas, es dudoso que encontraran mucho apoyo popular. Alguna culpa tiene UPyD en todo esto, porque la presentación de nuestra enmienda a la totalidad a la Ley de Financiación de CRTVE forzó la convocatoria del pleno extraordinario; de otro modo, la ley se hubiera tramitado en septiembre como muy pronto, y alguna fusión empresarial hubiera estado en peligro, las pérdidas de los grupos se incrementarían… ¿Entienden ahora?

Como también puede entenderse mejor la fabricación de la supuesta crisis interna de UPyD tras conocerse el expediente a los catorce de la web esa que no es de UPyD, constituidos por el periodismo patrio, al que no se le escapa ni una, en disidencia política caprichosamente perseguida. Ayer El País –en la misma página donde callaba nuestro papel en el pleno extraordinario-, repentinamente interesado en nuestra modesta existencia, elevaba a uno de ellos, Javier Velasco Oliaga, a la categoría de portavoz de la arrojada guerrilla por la “democracia interna”. Creo que el primer principio de la democracia es que todos somos iguales ante las leyes y que todos estamos obligados a cumplirlas, sin excepciones ni excusas. Salvo, al parecer, los entusiastas de la “democracia interna”, donde las normas son a medidas y privada conveniencia… Javier Velasco se presentó en las pasadas elecciones europeas en las listas de otro partido, UCL (caso que ya considera falta muy grave los Estatutos-marco emanados de la vigente Ley de Partidos). Según declaraciones suyas recogidas por EFE ayer mismo, “lo hizo "por amistad" y convencido de que nadie iba a enterarse. Velasco ha explicado que el cabeza de lista de UCL, José Manuel Aguilar de Ben, le pidió que se integrara en ella porque "necesitaba rellenar" la candidatura y él lo hizo en el número ocho. "A lo mejor no es ético", ha reconocido, pero ha insistido en que lo hizo por amistad y que tuvo en cuenta, primero, que se trataba de una formación "testimonial", fue el partido menos votado de los comicios europeos, con 1.991 votos, y también que ambas fuerzas compartían la misma ideología liberal. No hizo campaña electoral por UCL, se ha justificado, aunque ostenta el cargo de secretario de Comunicación de la coordinadora de Madrid.

Disidentes demócratas así querría Fidel Castro, pongamos por caso.

G-8: una respuesta cooperativa insuficiente (por Fernando Fernández Méndez de Andés)

(Publicado en ABC, aquí)
 
Tiene razón el gobernador del Banco de España cuando afirma: «Hasta el momento, las autoridades públicas de la mayoría de los países han resistido con notable éxito las tendencias intervencionistas y nacionalistas y se han dado pasos determinantes en la búsqueda de soluciones cooperativas en el ámbito financiero». Las lecciones de la crisis del 29 son demasiado evidentes para olvidarlas. Pero no estoy seguro que se haya hecho todo lo posible, ni siquiera que pasado el miedo al derrumbe del sistema financiero los países no vuelvan a las andadas. No debo ser el único que anda preocupado, el hoy director del departamento del Mercado de Capitales del FMI y anterior subgobernador de la autoridad monetaria española, José Viñals se ha visto obligado a alertar que se está perdiendo la oportunidad irrepetible de adoptar a escala internacional un nuevo modelo de regulación y supervisión financiera, y que si no se hace ahora no se hará nunca.
La Unión Europea no ha dado precisamente un ejemplo de cooperación interna. Ha sido incapaz de adoptar posiciones comunes en temas trascendentales. Sigue por ejemplo sin haber acordado unos principios operativos de recapitalización bancaria que eviten que las ayudas del Estado impongan una desventaja competitiva a las entidades que no han tenido que recurrir a fondos públicos. Tampoco sabe qué hacer con la supervisión de los grandes bancos transnacionales más allá de los famosos colegios de supervisores cuya operativa concreta es incierta y sigue descansando sobre el intercambio voluntario de información entre agencias nacionales. Su desacuerdo interno le ha impedido marcar la agenda y dominar el debate internacional.
Es fácil criticar los problemas de organización del país anfitrión, Italia, pero lo cierto es que, más allá de la retórica, siguen primando los intereses nacionales y los países andan más preocupados de cómo salvar a sus propios bancos que en construir un sistema financiero europeo sólido. No debería de extrañarnos. En nuestro propio país estamos asistiendo al espectáculo de cómo las Comunidades Autónomas amenazan con no acatar el plan de salvamento de las Cajas de Ahorros, una terminología más exacta que el aséptico acrónimo FROB, si no se les garantiza que tendrán la última palabra en el proceso y se aseguran el control del resultado.
Es cierto que la institucionalidad internacional es difusa, de legitimidad discutible, sin reglas claras y con demasiadas concesiones a la improvisación y el marketing. Sigue heredera de un reparto de poder en el mundo que no se corresponde con la realidad económica actual. El propio G-8, que agrupa a las potencias económicas tradicionales más Rusia, se ha visto obligado a abrir su mesa al grupo de grandes países emergentes (Brasil, China, India, México, Suráfrica y Egipto) no sólo para ganar credibilidad sino, conviene no olvidarlo, porque necesita su dinero en los procesos de recapitalización bancaria en marcha. España es una de las grandes perdedoras de este proceso. No es culpa del gobierno actual ni de su Presidente. Pero sí es su responsabilidad no tener una política clara, realista y de Estado. Una política que no puede consistir solo en buscar la foto de la consagración internacional. Ni tampoco en pensar que estas cosas se resuelven con amigos poderosos que compartan ideologías presuntamente progresistas. La política internacional es cuestión de intereses y no de ideologías.
Desgraciadamente llegamos tarde en su momento al reparto de sillas y para el nuevo reparto que ahora se está escenificando, los intereses y las realidades económicas se han desplazado al mundo emergente. Por eso debería ser política de Estado hacer avanzar una voz única europea, y jugar nuestras bazas en la conformación de esa voz única. Sin eufemismos, no nos interesa que nos inviten a los postres sino que haya muchas menos sillas en el banquete. Aunque se venda peor en términos de pequeña política doméstica.
La dinámica de las cumbres actuales adolece en mi opinión de demasiado trabajo para la galería. Se ha impuesto un esquema de funcionamiento que hace que los documentos finales aprobados en cada encuentro se parezcan más a programas electorales que a planes estratégicos. No pueden faltar alusiones genéricas, vacías de contenido, a todos los tópicos al uso, desde el cambio climático a los problemas de género, el drama del sida o el compromiso antiproteccionista.
Es obvio que así no se puede avanzar. Parecería más productivo concentrarse en cada cumbre en un tema concreto y aprobar un auténtico plan de acción, con compromisos cuantificables, con fechas de realización y consecuencias para los incumplidores. Sé bien que muchos piensan que es la hora de la política, pero soy de la opinión que al menos en temas de gestión, harían bien los políticos reunidos en L´Aquila en hacer un poco de benchmarking empresarial y aprender de cómo funcionan los Consejos de las empresas bien gestionadas. Se empezaría por hacer un calendario de reuniones para el próximo ciclo, digamos dos años, con su orden del día correspondiente y con las personas, supongo que en este caso países, encargadas de presentar propuestas de resolución que puedan ser aprobadas y aplicadas inmediatamente después de la Cumbre. Seguiría decidir quién tiene que estar para cada tema, lo que nos llevaría a un esquema de geometría variable donde España, por ejemplo, no podría faltar en temas financieros pero no sería invitada en temas estratégicos, donde Turquía sería un invitado necesario. Y se podría terminar con establecer mecanismos de verificación y cumplimiento.
Resulta obvio que la prioridad en el momento actual es la economía y los bancos. Un tema latente es el status del dólar como moneda de reserva dominante y la infravaloración de la moneda china. Hay miedo a una crisis cambiaria, que es lo único que nos faltaba. No se ha podido tratar a fondo porque la violencia interétnica en Xinjiang y la política de represión sin contemplaciones han obligado al presidente chino a regresar a su país. Pero habrá que resolver pronto el problema, porque los desajustes ahorro inversión globales continúan y amenazan con echar al traste cualquier atisbo de recuperación. Hacen falta ideas claras y liderazgo internacional para poner encima de la mesa esquemas que impidan que un país, por grande que sea, se beneficie de incumplir sus responsabilidades internacionales. En el tema estrictamente financiero urge aprobar sin más dilación las nuevas medidas de regulación y supervisión que se basan en principios simples pero poderosos: mejor regulación, más transparencia, mínimo coste fiscal y soluciones de mercado. Y empezar a preparar lo que se conoce como una estrategia de salida, que es un eufemismo más para describir la urgencia de disponer y presentar planes de consolidación fiscal que eviten una crisis fiscal global. Una agenda lo suficientemente ambiciosa para especializarse en ella. Pero no ha sido el caso porque falta liderazgo político y el único que podría ejercerlo no parece partidario de tomar decisiones sino de agotar el poder blando.

09/07/09

Testimonio (por Rosa Díez)

RDíez-ABoadella

Rosa Díez, Portavoz de UPyD (Publicado en UPyD, aquí)

TESTIMONIO.

Albert Boadella me envió el lunes un mail en el que me daba su opinión sobre los acontecimientos. En la medida que en este blog hay personas que han preguntado por él yque han llegado a especular sobre su silencio, le pedí autorización para poderlo pegar en cabecera. Me contestó que ,

" lo puedes publicar perfectamente en tu blog si crees que puede serte útil. Para mí también lo será porque así dejaran de darme la lata. Yo no voy a esconderme en esta cuestión. Tienes mi total apoyo si te hace falta. Detesto a esta gente que con su actitud siembran dudas en tantos miles de personas que se han ilusionado con un nuevo proyecto al que se agarran como la última posibilidad de participación política en ese triste país.

Un beso

Albert

Así que aquí va el mail: 

"Querida Rosa,

¿Que está ocurriendo? ¿Habrá gente pagada para desmontar partidos que no sean los establecidos? No soy paranoico pero esto ya huele a chamusquina. A ellos les encantaría que yo me sumara al saboteo porque buscan espacio en los medios.

Como puedes comprender, me alejo de esta clase de personal que intenta tratar de convencerme de la dictadura que estáis organizando. Los huelo a kilómetros, por ello, mi opinión es contundente, si no cortáis de raíz este humus creo sinceramente que os lo van a contaminar todo. Yo llevo casi toda mi vida trabajando en equipo, y aunque sea en la justa proporción, conozco en carne propia lo que son estas personalidades patológicas que erosionan para obtener una parcela de poder siempre en aras de la democracia interna. Si no les sale el asunto a su gusto se largan tratando de llevárselo todo por delante. Cuidado querida Rosa que estos tipos que dicen trabajar para mayor gloria del partido buscan finalmente sumarse al coro de los adversarios mediáticos y eso tiene consecuencias.

Mucho ojo.

Besos

Albert"

______________________________________________________________________

ACLARACIÓN.

Aunque este es mi blog personal, no puedo sustraerme del hecho de ser la Portavoz de UPyD.  Y por eso resulta inevitable que entren en él algunas personas ajenas a nuestra organización que inicien o se sumen a debates sobre cuestiones internas del partido. Sé que muchas de ellas lo hacen de buena fe (son simpatizantes, votantes, personas interesadas en la política…) Otras aprovechan la opacidad para tratar de confundir o de hacernos daño. Son las cosas de la red, lo comprendo. Respeto cualquier opinión al respecto; pero no coincido con quienes defienden la democracia cibernética como sustituto de la democracia basada en normas claras, públicas y comunes para todos. Y, por supuesto, no acepto que quienes no son afiliados de nuestro partido, por el hecho de que tengan varios nicks, más tiempo y una decidida voluntad de enredar,  puedan aparentar ser “la mayoría” de UPyD.

Muchas personas que no son afiliadas de UPyD (o algunas camufladas bajo varios nicks) entran en el blog y nos dan lecciones de cómo hemos de organizar "democráticamente" nuestro partido. También han vuelto al blog otras que se marcharon del partido y han decidido que pueden darnos lecciones desde fuera (eso sí, sin revelar que están fuera). Todas ellas tienen derecho a opinar; pero  no lo tienen a  condicionar las decisiones libres que tomamos dentro de los órganos del partido. Sí, libremente y en los órganos del Partido: en el Consejo Político y  en el Consejo de Dirección.  En ambos hemos decidido (por abrumadora mayoría en el primero y por unanimidad en el segundo) nuestras normas de funcionamiento y nuestro sistema de organización y elección de órganos para el próximo Congreso. Y también el sistema de elección de nuestros Delegados. Insisto: lo decidimos por amplísima mayoría en el Consejo Político y por unanimidad en el Consejo de Dirección.  ¿Que a algunos afiliados no les gustan estas normas? Pues se pueden cambiar. Pero hasta que se cambien, las reglas están para cumplirlas. Y se nos aplican a todos. Y se cambian con la misma mayoría que se acordaron. Y en los mismos órganos en que se acordaron, los que son competentes para ello. ¿O acaso las normas establecidas para la política institucional, las que valen para cambiar la Constitución o las leyes no valen para nosotros? Si hay quien cree que es más democrático (y más útil para los ciudadanos, para hacer política) un partido asambleario y cibernético puede defenderlo en el próximo Congreso. Modestamente opino que el asamblearismo es cualquier cosa menos un modelo democrático para gobernar la sociedad del siglo XXI. Pero lo que yo opine al respecto  es lo de menos; lo importante es que hoy por hoy ese no es nuestro modelo. El que tenemos es el que hay que respetar y aplicar.

 

Amigos, no hay “asambleas” alternativas. Como no hay parlamentos alternativos. Y, además, a poco que los árboles nos dejen ver el bosque (a quienes quieren verlo, que, insisto, creo que son la mayoría, y en todo caso es a los que me dirijo en este post) llegaremos a la conclusión de que tenemos un gran partido, con unas normas de participación y organización para nuestro primer congreso que son un ejemplo de democracia  y apertura y que posibilitan la participación  libre y directa a todos los afiliados. Todos pueden ser delegados; todos pueden elegir a la dirección; todos los compromisarios pueden elegir directamente a los miembros del Consejo Político…. No se necesitan avales para nada; todos los afiliados pueden presentar una candidatura sin ningún tipo de aval… ¿Puede decirse que este es un modelo homologable al de otros partidos? Pues, sinceramente, no. ¿No es éste un modelo diferente de partido político? Pues creo que sí; que este modelo propuesto por unanimidad por el Consejo de Dirección y aprobado por el Consejo Político es un ejemplo de democracia y participación del que podemos sentirnos muy orgullosos. Perfectible, por supuesto. Pero en modo alguno puedo aceptar como reales las descalificaciones globales que se están haciendo sobre el mismo.

No me asusta esto que nos está ocurriendo; por mucho que me duela y me preocupe tener que estar escribiendo sobre esta cuestión en vez de terminar de preparar los temas del Pleno de la Próxima semana, la Ley de Financiación de RTVE y el nuevo Fondo de Rescate de las Cajas de Ahorro… No me asusta porque estoy acostumbrada a hacer política en condiciones difíciles y a que me den consejos desde fuera. También estoy acostumbrada a que me expliquen lo que hay que hacer contra ETA  o contra el nacionalismo obligatorio los que nunca vivieron en nuestras condiciones, los que nunca pisaron el País Vasco más que de vacaciones, los que no saben más que de oídas (o desde la construcción teórica) lo que significa enfrentarse al totalitarismo o tener miedo. Estoy acostumbrada a que me den todo tipo de consejos personas que nunca vivieron ninguna de nuestras experiencias; y que nunca estarían dispuestas a vivirlas. Mi experiencia me ha enseñado a discriminar entre las gentes de buena fe y aquellas que, sencillamente, aunque nunca estarán dispuestas a dar un palo al agua, se permiten explicarnos a todos cómo debemos de hacer nuestro trabajo. O de aquellos a los que la descalificación se les da tan bien que nunca han necesitado demostrar ninguna otra habilidad.

 

Por eso, porque sé distinguir y no todo el mundo es lo que aparenta, quiero deciros que siento mucho el desazón que observo en algunos compañeros y compañeras, personas  a las que conozco y aprecio sinceramente, que lo están pasando mal por lo que ha ocurrido. A todos ellos les pediría que no extrapolaran los datos, que valoraran cada cosa en su justo término. Les pediría que utilizaran su libre albedrío, su pensamiento más crítico; y que lo hicieran con justeza. Todas sus reflexiones, por muy críticas que sean, las comparta o no, me merecerán siempre todo el respeto. Entre personas que lo están pasando mal  hay compañeras altruistas y desinteresadas, como la inmensa mayoría del partido; personas que han trabajado sin denuedo y que han hecho posible que cientos de miles de ciudadanos nos den su confianza. Les pediría que no se olviden de que el partido es un instrumento (perfectible, si; pero sólo un instrumento) al servicio de los ciudadanos. Pediría a todas las personas que están dolidas o desconcertadas que piensen, por un momento, si no somos víctimas también nosotros de esa credibilidad maliciosa que se extiende por toda sociedad. Si alguien dice que dentro del partido hay un posible premio nobel, la reacción será de duda inmensa; si dice cualquier cosa negativa…es más que probable que  adquiera categoría de verdad absoluta.

El partido no es un fin en sí mismo; no hemos nacido para inventarnos el partido perfecto, el que nos deje satisfechos a todos y cada uno de nosotros (cosa por otra parte, imposible), sino para tener el mejor instrumento para resolver problemas que tiene nuestra sociedad. Y en eso estamos; con todas las dificultades. Pero con toda la determinación.

Estamos construyendo un instrumento que nos permita hacer bien nuestro trabajo político, aquel para el que nos eligen los ciudadanos, aquel para el que les pedimos que nos den su confianza. Y yo creo que no lo estamos haciendo mal. Y que este instrumento tan joven está consiguiendo hacer grandes cosas que ayudan a la gente a vivir mejor, a ser un poco más felices. Eso es lo más importante. Si se nos olvida para qué nos elige los ciudadanos, si se nos olvida que por encima de “lo nuestro” está lo de todos, entonces sí que seremos como los demás partidos políticos. Os pido que os preguntéis a qué se debe que la gente, en las elecciones, confíe cada vez más en nosotros; creo que la respuesta es obvia: pues se debe a que los ciudadanos valoran positivamente nuestro trabajo en sanidad, en educación, nuestras propuestas sobre la financiación de RTVE, de las Cajas de Ahorro, de la Política Antiterrorista…. Un trabajo que es colectivo, que es posible gracias al concurso de toda la gente que trabaja, de una u otra manera, en UPyD. ¿No os llama la atención que sobre todo esto nadie plantee dentro del partido ninguna propuesta alternativa? ¿No es acaso eso lo más importante?¿ No os parece que si este partido no tuviera los mecanismos adecuados (a pesar de su juventud y de que no hemos hecho aún nuestro primer congreso) para ir definiendo esas políticas con el concurso de todos y de forma unánime no estaríamos haciendo bien nuestro trabajo en el Parlamento Nacional, en el Parlamento Vasco y desde ya, en el Parlamento Europeo?

 

Finalmente, y para que a todo el mundo le quede  claro: Siento mucho que Mikel Buesa se haya ido de UPyD .Ha hecho un gran trabajo que siempre le he reconocido y le reconoceré. Mantengo intacto hacia él mi cariño y mi respeto, los que siempre le tuve y los que le sigo teniendo. Respeto sus decisiones personales aunque no las comparta. Las respeto y no las comento ni las comentaré públicamente nunca.